Archive for March, 2009

Visita de Benny Bunny

Tuesday, March 31st, 2009

Hace unos días les expliqué que por fin me pude convertir de nuevo en un panda grande. Estuve un tiempo como un bebé, pero después de tres días se acabó la desgracia. Aunque tengo que reconocer que también fue divertido. Después le tocó a Ella ya que se rió de mí todo el fin de semana, así que tuvo que probarla también.

La máquina tembló y finalmente se convirtió Ella en un bebé. La agarré entre mis brazos y ella lloraba un montón. ‘’Bueno ahora vamos a probar si la podemos hacer grande otra vez’’, dijo el Profesor Bookworm. La volvimos a poner en la máquina y al cabo de un rato, salió la Ella de siempre. Estaba un poco decepcionado, la verdad, pensé que se quedaría más rato transformada en un bebé. Pero la máquina había funcionado perfectamente.

Pero ahora queremos contarles nuestro domingo. Ella y yo nos levantamos muy temprano. Fue un domingo muy especial, distinto a los de siempre. Esperábamos visita. Benny Bunny es amigo de los conejos de Pascua. El gran conejo de Pascua quiere estar este año tranquilo y nos ha enviado a Benny Bunny, su mano derecha.

Asi que estuvimos por la mañana intentando hacer un pastel en la cocina para sorprender a Benny Bunny. No me gusta aceptarlo, pero estoy siempre un poco celoso cada vez que Benny nos visita. Pero claro, no lo demuestro… eso es algo que tienen que aprender… aunque estén celosos… no lo demuestren!!

‘’Benny, por fin estás aquí’’ dijo Ella. Ella lo vio por la ventana cuando el venía y corrió rápidamente hacia la puerta. ‘’Uff, ha sido un viaje muy duro, mi moto se rompió y tuve que esperar dos horas hasta que alguién me ayudó. Mientras tanto empezó a llover, pero por suerte, ya estoy aquí’’. ‘’Wow’’ tienes una moto!’’ dijo Ella… y fue hacia fuera para verla.

Fue bonito volver a ver a Bunny. Él nos explicó todos los preparativos de Pascua de este año. Seguro que serán unas pascuas muy especiales. El gran conejo debe estar muy ocupado para que haya tenido que enviar a Bunny como sucesor, quizás se convierta en oficial. Aunque no será fácil porque hay otros conejos que también están interesados es ser los sucesores, como por ejemplo el conejo Harry Hase, hará todo lo posible para ser el sucesor. ‘’Yo estoy muy contento que me haya enviado a Panfu, es un honor’’, dijo Bunny. ‘’Aquí tengo muy buenos amigos, siempre me lo paso muy bien y se puede contar con su ayuda’’. ‘’Claro que te ayudaremos, Benny Bunny, con lo que tengas que hacer’’ dijo Ella. ‘’En realidad no mucho. ‘’Tengo 9867 huevos en mi mochila y hay que pintarlo y cocinarlos a todos’’. ‘’Por suerte son sólo 9867’’ ‘’9868 hubiera sido demasiado trabajo, pero esto será un juego de niños’’, contesté yo con tono irónico.

‘’Venga Max, claro que le ayudaremos’’ me dijo Ella.

Durante todo el día cocimos los huevos, al final de día ya no parecía un panda sino un Bolly de pascua. Estaba pintado de todos los colores. Los sacamos fuera y los dejamos que se secaran. A la noche nos fuimos pronto a la cama… estábamos muy cansados.

A la mañana siguiente me levanté muy pronto para poder jugar un poco en Panfu antes de ir a la escuela. No me lo podía creer… en el jardín sólo pude ver el césped verde… los huevos habían desaparecido. No podía ser, no hay ladrones en Panfu. Benny Bunny estaba en el suelo destrozado: seguro que fue el conejo Harry Hase. Así nunca podré ser el sucesor del Gran Conejo de Pascua. ¿Qué hacemos ahora?

A la noche estuvimos buscando al ladrón e intentando recuperar los huevos. Pronto tendrán noticias de qué pasó con los huevos. ¿Tienen idea de quién pudo robarlos?

Hasta la próxima.

Max

Cuarta parte…

Thursday, March 26th, 2009

‘’Max, sube a la máquina, bueno, quiero decir que gatees hasta ella, jiji’’. A Max no le pareció nada gracioso el comentario del profesor Bookworm. Finalmente Max trepó hasta la máquina verde. Yo no estaba muy segura si cerrar la puerta.

La máquina comenzó a temblar. Eso ya lo conocíamos. ¿Quizás se volvería Max más pequeño aún? No, no podía ser. El profesor Bookworm tenía una sonrisa en su cara. ‘’¿Todo bien, profesor?’’ le pregunté. ‘’No podría ser mejor. Todo funciona según nuestro plan’’. ‘’El defibrilador está en armonía con el R2-3D’’. Yo me reí pero no había entendido ni una sola palabra de lo que quería decir. Pero él no parecía preocupado.

Todo estaba muy tranquilo. La máquina paró de temblar y solo un poquito de humo salía de ella. Ningún destello, eso era buena señal. Fue hacia la puerta y la abrí con cuidado. Delante de mí estaba Max en su tamaño normal. El Max de siempre que todos conocemos. Lo abracé. No me gusta admitir pero tengo que decir que extrañé un poco a Max. El bebé era muy gracioso pero me gusta más el Max normal. Cuando abracé a Max el profesor Bookworm se echó a reír. ‘’¿Qué pasa?’’ ‘’Mira a Max’’ Me giré y lo miré. ¡Tenía aún los pañales y el chupete!!

Max escupió el chupete. ‘’Me alegro que se lo pasen tan bien a mi costa’’. ‘’Pero Max, nos reímos contigo, no de ti!’’ Intenté tranquilizarlo. ‘’Bueno, Ella, ahora puedes subir tú a la máquina’’ Así que Max me subió hasta la máquina verde.

Por fin, soy mayor com antes. Prométanme que no le dirán a nadie que usé chupete y pañales. Voy a perder si no, todo el respeto de mis amigos y sobre todo con las chicas. Por favor, a nadie le cuenten.

Ella subío al máquina. Mañana les contaremos qué es lo que pasó con Ella. Bueno, también tendremos una entrevista con el Profesor Bookworm.

Vengan mañana sin falta. Tienen que probar la máquina, claro, si se atreven!!

Lávense las orejas!!

Ella & Max

Tercera parte…

Wednesday, March 25th, 2009

Totalmente perplejo el Profesor Bookworm sostenía los cables rotos en la mano. ‘’Estos malditos ratones han roto todo. ¿Cómo ha podido pasar? dijo el profesor Bookworm enojado. ‘’Ahora le pobre máquina está rota’’ ‘’ ¿La pobre máquina? ¿Has convertido a Max en bebé para siempre y te preocupas por la pobre máquina?’’ le dije al profesor. Él me decía que no era para siempre, que Max dentro de 13 años volvería a ser como era antes. ‘’Pero si, ya verás como dentro de dos días resuelvo el problema y podrá ir a la escuela, lo conseguiré’’.

Agarré a Max de la mano, ya que el sólo no podía caminar. Todo era súper lento con el pequeño Max. Así que primero fui a la tienda de la ciudad para comprar un cochecito de bebés para poder llevarlo más rápido. Max protestaba, no estaba en absoluto contento en su carrito de bebé. ‘’¿Pero cómo es posible, Ella? Espero que las otras chicas no vean así’’. Bueno, tuve que pasearlo por la zona y él se quejaba también. Luego le puse un chupete en la boca para que se tranquilizara. En fin, a los 5 segundos se había dormido, ya que no sólo era pequeño como un bebé sino que también había adquirido el sueño de los bebés.

Cuando llegamos a casa, bajé a Max del cochecito. Uh! Sus pantalones goteaban. ¡Oh, no!, el pequeño Max se había mojado los pantalones! Pero bueno, es un bebé, eso es normal. Así que nada, le tuve que poner un pañal.

A la mañana siguiente Max se despertó a las 4 de la mañana y empezó a gritar. Luego poco a poco se volvió a calmar y se durmió. ‘¡¡Ay el gran Max convertido en un bebé!!’’

El lunes por la mañana le tuve que dar el biberón con leche. Los panecillos rellenos de chocolate que Max siempre desayuna, no los pudo comer porque no tiene dientes. Me sentí como su madre.

Llevé a Max en el cochecito de bebé a la escuela. Todos se quedaron impresionados. ‘’ ¿Es tu bebé, Ella?’’. Todos rieron. ‘’Claro que no, es Max, sólo que el experimento no ha salido como esperábamos y se ha tenido que quedar como un bebé por más tiempo de lo previsto’’, les expliqué a mis amigas. ‘’Si, claro, te creo’’ dijo mi mejor amiga. ‘’El pequeño Max tiene la misma cara’’. Max se tapó su cara para que no le vieran. OH pobre, era muy vergonzosa la situación. Yo le entendía.

Después de la escuela fuimos otra vez a la cueva del Profesor Bookworm. ‘’Por fin han llegado’’, dijo el profesor. ‘’Ahora todo irá bien, ya no habrá mas ratones, he inventado una solución anti ratones’’, me dijo. ‘’ ¿Qué estas comiendo Bookworm?’’ ‘’Como pan con queso, es mi comida preferida’’. Me di cuenta que había sobre la mesa un trozo de queso. Claro, y luego se pregunta por qué hay ratones cerca. Bueno, lo dejamos en secreto para que Max no se preocupara.

‘’Max, sube a la máquina, bueno, gatea hasta la máquina, mejor dicho, jeje’’. A Max no le hizo ninguna gracia el chiste del Profesor Bookworm.

Finalmente Max gateó despacito hasta la máquina y subió. Yo le ayudé a cerrar la puerta.

Cuando la puerta esta cerrada, empezó la máquina a temblar…

Segunda parte

Tuesday, March 24th, 2009

Yo tenía mis ojos cerrados, por eso no podía ver nada. Cuando el profesor pegó un grito abrí mis ojos durante un instante y pude ver que salía humo de la máquina. La máquina verde no paraba de zarandearse violentamente. ¡Salían incluso chispas! Tuve que volver a cerrar los ojos porque los destellos me cegaban los ojos. En realidad, estaba muy segura de que el profesor Bookworm había metido la pata. ‘’ ¿Qué es lo que ha pasado?’’ le grité al ‘’inteligente’’ profesor Bookworm. ‘’No estoy muy seguro’’ dijo él, temblando. ‘’No lo puedo explicar, ayer funcionaba todo correctamente, seguro que alguien ha dañado la máquina’’. Me dijo de forma acusadora. ‘’Bookworm, ¿me estás diciendo que casi matas a mi mejor amigo y encima piensas que es mi culpa que ahora la máquina no funcione?’’ Yo sólo tenía ahora un pensamiento en la cabeza: debíamos para cuanto antes la máquina para que no siguiera haciendo más daño. Me agaché hasta el enchufe y quité el cable rápidamente. La máquina se paró, esa fue la solución.

Saltaron un par de chipas, es más, olía un poco a quemado. Mientras el Profesor Bookworm seguía concentrado en la máquina, yo me acerqué de nuevo al enchufe. No fue fácil porque no podía abrir del todo mis ojos. Cuando al final llegué a la pared, todo estaba en calma. Por fin, la máquina verde estaba tranquila, había un silencio mortal. Miré por encima de mi hombro al Profesor Bookworm. Él se encogió de hombros: ‘’Yo no he hecho nada, ¿no habrá sido un fantasma?’’. Yo aún tenía el cable en la mano, cuando al final me di cuenta, que el cable estaba roto. Estaba muy arañado y cortado en trozos. ‘’Profesor, tiene que ver esto, huele a manipulación. Parece que alguien lo haya roto’’.

El profesor vino rápidamente hacia mí. En ese momento la máquina pegó un brinco y el profesor se dio un golpe en la cabeza. Yo pensé que realmente se había ganado el salir por la puerta después del desastre que había causado. El profesor y yo nos miramos extrañados. ¿Qué saldría ahora de la máquina? No teníamos ni idea. Quizás un monstruo o quizás Max convertido en Frankenstein. Cuando miramos al suelo, la verdad es que nos entró la risa: ahí estaba el pequeño bebé Max gateando por el suelo. Con un gorrito y un abriguito que siempre lleva pero esta vez, se había reducido al tamaño de bebé. Era tan dulce. La máquina había funcionado.

Fui hacia Max y lo agarré en brazos. Creo que para él no era en absoluto divertido, ser tres veces más pequeño que yo. Siempre había sido el más grande que yo. Con una voz muy aguda dijo: ‘’Ahh Ella, déjame en el suelo, no soy ningún bebé’’. Me empecé a reír. ‘’Por supuesto que eres un bebé, mírate en el espejo’’. Fui a buscar un espejo que tenía en mi mochila. El gran Max en el cuerpo de un bebé, era realmente extraño.

’Quiero volver a ser normal’’, dijo Max. No me parece nada divertido ser un bebé. El profesor miró hacia la máquina y dijo: ‘’creo que eso por el momento no va a ser fácil. La máquina se ha roto. Parece ser que los ratones se han comido el cable, ahora no funciona’’. No sabía si preocuparme o echarme a reír. Al final, me reí y a Max no le causó ninguna gracia. ‘’Espero que la máquina se pueda reparar pronto’’, dijo el profesor. ‘’El lunes tengo que ir a la escuela’’ dijo Max preocupado. ‘’ lo lamento, creo que en dos días no se podrá recuperar la máquina’’…

Esta es la segunda parte de la historia de ayer. Mañana ya les contaré como continúa. ¿Cómo vivió Max su fin de semana como un bebé? ¿Pudo al final ir a la escuela el lunes? ¿Pudo el profesor reparar la máquina? ¿Se quedará Max como un bebé para siempre?

Ella

Cuando aún Max era un bebé…

Monday, March 23rd, 2009

Hola pandas!

Ayer visitamos al profesor Bookworm y fuimos sus conejillos de indias para que pudiera probar su nuevo experimento. Uff, qué emoción. Yo fui el primero en subir a la máquina verde.

El profesor me aseguró que nada malo podría pasar, que la máquina es muy segura y fiable. Bueno, a pesar de esto, ¡su frente estaba llena de gotas de sudor! ¡Estaba muy nervioso! ¡Y eso a mí me quitó la confianza que tenía!

Jaja, Max tenía miedo, ¡se mordía el pobre los labios! Bueno, sinceramente yo me alegré un poco de que él fuera el primero en probar la máquina. ¡Era víctima de su coraje! Aunque yo también estaba muy nerviosa, y como el profesor también lo estaba… no nos transmitía mucha confianza…

‘’Bueno, ahora debe funcionar bien, puedes abrir la puerta y entrar a la cabina, Max’’. Ahora ‘’debe’’ funcionar todo bien. Buff, qué nervios. Pero no quería ser un cobarde así que no dejé que mi desconfianza se notara. Abrí la puerta y me metí en la máquina. Mi corazón iba a mil por hora. Me giré y miré al profesor. Él quería parecer seguro, pero sus gotas de sudor le caían por la frente.

‘’Ella, podrías ayudarme y cerrar la puerta’’. ¿Yo? Bueno, pensé que todos sus raros experimentos al final funcionaban aunque siempre había algunos pequeños problemas. Al final cerré la puerta y la máquina comenzó a temblar. ¿Nunca más vería a Max? ‘’Oh, no!’’ dijo que el profesor Bookworm…

Bueno, la segunda parte de la historia se la contaremos mañana. Todavía no la puedo contar… ya verán como acaba…

Saludos!

Ella & Max

¡Bebés!

Saturday, March 21st, 2009

Hola queridos pandas

El jueves tuvimos algunos problemas en Panfu. Ahora ha vuelto todo a la normalidad, se lo podemos asegurar. Por fin, ha vuelto la paz y la tranquilidad a Panfu.

Tranquilidad? Bueno, el profesor Bookworm tiene novedades. ¿Quieren ver la foto de la máquina nueva del profesor? ¿Saben dónde está?

A partir del jueves que viene, pueden probar la máquina si se atreven. No sabemos si es peligrosa pero si la prueban seguro que rejuvenecen unos cuantos años. ¡Como un bebé! Serán más pequeños que los otros pandas. Cuando quieran volver a la normalidad, vuelvan otra vez a la máquina.

Max y yo debemos hoy probar la máquina…ustedes tendrán que esperar hasta el jueves!! ¡Qué divertido!!

Hasta pronto

Max & Ella

Uyyyyy que estrés!!

Wednesday, March 18th, 2009

Queridos pandas

Hoy lamentablemente casi no tenemos ni tiempo para escribir!! Estamos muy ocupados!

Seguro que ustedes están a veces también así… muy estresados. Pero bueno, es bueno también tener muchas cosas que hacer!

De todas formas, les volveremos a escribir lo antes posible… aunque de todas formas les podemos contar algo rápidamente.

Pronto vendrá un nuevo dueño de la tienda de Panfu, ya se lo presentaremos… aquí tienen una foto de él.

Hasta pronto!!

Ella & Max